Historia del arte · Mitología comparada · Psicología profunda · Simbología religiosa · Filosofía

20 de febrero de 2010

Atalanta Fugiens

Introducción

ichael Maier (Michaele Majero) (Rendsburg, Holstein 1568 - ¿Magdeburg? ¿1622?, ¿1631?) es uno de los representantes más importantes de la Alquimia. Estudió filosofía y medicina en Rostock (1587), Fráncfort del Óder (M.A. 1592), y Padua. Obtuvo en 1596 un doctorado en medicina, en Basilea, y volvió a Rostock para practicar la profesión médica. También trabajó brevemente en Kaliningrado y Gdansk. Durante este periodo de tiempo empezó a interesarse por la alquimia. En 1608 viajó a Praga para ofrecer sus servicios a uno de los mecenas más importantes en toda la historia de la Alquimia europea, el emperador germano Rodolfo II (llamado en su tiempo el Hermes Alemán) de quien llegó a ser médico y consejero en 1609. Aquella corte, repleta de rosacruces, astrólogos y esoteristas de todo tipo, le favoreció de manera que no tardó en triunfar constituyéndose en miembro del consejo real y en primer médico de cámara de su majestad.

Su obra impresa apareció a lo largo de un periodo de tiempo sorprendentemente corto (1614 - 1620), apenas seis años en los que vieron la luz títulos apoteósicos de la literatura hermética como Septimana Philosophica, Arcana Arcanissima, Viatorum, Lusus Scrius, Symbola Aureæ, Themis Aurea, o De Circulo Physico Cuadrato. Son ediciones excelsamente cuidadas, verdaderas obras de arte que hoy día alcanzan precios exorbitantes en librerías especializadas y en casas de subastas. De entre todas ellas, Atalanta Fugiens ocupa un lugar destacado para los discípulos de Hermes.

Atalanta Fugiens o La Fuga de Atalanta se imprimió en 1618 por Hieronymus Gallerus con edición de Johann Theodorus de Bry, y se dedicó a los miembros del consistorio imperial de Mühlhausen, especialmente a Christophorus Reinhart, jurista y conde palatino.
Se trata de una obra de arte "total" en el que se asocian imágenes, texto y música con el fin, según Maier, de abrazar a la vez los tres objetos de los sentidos más espirituales, a saber: la vista, el oído y la inteligencia misma. En este sentido, se considera como un ejemplo de multimedia antigua.

La composición del libro es, básicamente, la siguiente:
  • Una portada que es verdaderamente el primer emblema de todo el conjunto. Se trata de diversas escenas, distribuidas alrededor del título, en las que se escenifica el mito de Atalanta tal y como lo relata Ovidio en las Metamorfosis (Libro X, capítulo X). Se acompaña de un largo epígrafe.
  • Un prefacio al lector, que llega hasta la página undécima, donde Maier explica el sentido de su libro y la manera en la que debe leerse.
  • Un verdadero manual hermético audiovisual en cincuenta cuadros divididos en dos partes dispuestas sobre páginas enfrentadas, a saber: a la derecha un emblema con su mote, su epigrama en latín, y a la izquierda una pieza musical (la fuga) con el mismo mote y epigrama traducidos al alemán.[1]
    De la parte musical, que aquí se incluye en formato mp3, las fugas son a dos voces sobre un bajo continuo. El musicólogo F. H. Sawyer las ejecutó en 1935 y realizó un interesante estudio del que damos cumplida referencia para los interesados: F. H. Sawyer. The Music in Atalanta Fugiens, Prelude to Chemistry. J. Read. Londres. 1961.

    El mito que inspira la obra

    En la mitología griega, Atalanta fue una heroína vinculada al ciclo arcaico, consagrada a Artemisa y reconocida por sus inmejorables habilidades para la caza.

    Sus orígenes descienden de Árcade, y de Clímene. Para Eurípides y otros, su padre es más bien Ménalo, por quien la isla Ménalo fue nombrada. Sin embargo, la versión más difundida, especialmente desde Hesíodo, es la de que Atalanta es hija de Atamante y Temisto, gracias a lo cual se relaciona con la cultura beocia.

    Su padre quería únicamente hijos varones y por eso, al nacer Atalanta, la abandonó en el monte Partenio a su suerte. Pudo sobrevivir gracias a que una osa la cuidó y la amamantó, hasta que unos cazadores la encontraron y decidieron criarla.

    Una vez que se convirtió en una bella y ágil mujer, Atalanta decidió no casarse y mantenerse virgen para consagrarse a la diosa de la cacería, Artemisa, a quien emulaba con sus acciones. Por ello, Atalanta vivía en el bosque cazando y llegó a ser una de las cazadoras más renombradas de la antigüedad.

    Como mujer se enfrentó a muchos peligros, como cuando dos centauros —Reco e Hileo— quisieron violarla, pero pudo defenderse gracias a sus inigualables habilidades y mató a los centauros con sus flechas. Su fama se difundió sobre todo después de participar en la cacería del jabalí de Calidón y después de obtener el premio a la carrera en los juegos fúnebres organizados en nombre de Pelias, donde compitió con Peleo, padre de Aquiles, el de los pies ligeros, héroe del ciclo troyano.

    Además de estar consagrada a Artemisa, lo que implicaba que debía mantenerse virgen, le predijo un oráculo que el día en que se casara, iba a ser convertida en animal. Por ello, y para evitar cualquier pretendiente, anunció que su esposo sería sólo aquel que lograra vencerla en la carrera, con la condición de que si ella triunfaba, debía matar a su oponente. Sin embargo, a pesar del peligro, muchos lo intentaron e irremediablemente perecieron, porque era invencible, aún cuando les daba alguna ventaja al inicio de la carrera.

    Hasta que llegó el momento en que apareció el joven que logró vencer a Atalanta en la competencia. Este apuesto joven llamado Hipómenes decidió probar suerte en la carrera para obtener la mano de Atalanta, pero tenía una gran ventaja y es que llevaba con él unas manzanas de oro que le había regalado Afrodita, diosa del amor, y que procedían del jardín de las Hespérides, y con ellas engañó a Atalanta; cada vez que la joven le iba a dar alcance, Hipómenes dejaba caer una de las manzanas, que Atalanta se detenía a recoger fascinada por su belleza. Mientras ella se distraía con cada manzana que caía, el joven pudo vencerla y así obtuvo su mano.

    La pareja muy enamorada vivió feliz durante un tiempo, compartiendo sus cacerías y hazañas. En una de estas persecuciones, los esposos entraron en el santuario de la diosa Cibeles[2], y enamorados como estaban se detuvieron y gozaron de su amor. Cibeles montó en cólera por el sacrilegio y transformó a la pareja en dos leones para condenarlos a tirar de su carro.

    Atalanta dio a luz un hijo, Partenopeo, que participó en la primera expedición de los siete contra Tebas. A veces se dice que este niño fue fruto de su matrimonio, pero también hay leyendas que indican que es hijo de Ares o de Meleagro.

    Atalanta fue tan importante que de hecho hay varios mitógrafos, como Apolodoro de Atenas, que la incluyen entre los Argonautas, grupo de héroes de la antigüedad que partió en un difícil viaje en busca del vellocino de oro. Ella, como era de esperarse, fue la única mujer que participó en esta travesía.

    En Epidauro, estaba la fuente de Atalanta, y se decía que en una cacería, la joven tuvo sed por lo que golpeó la roca con su jabalina, de donde brotó al instante la fuente.

    Atalanta es de gran importancia, pues simboliza la mujer contestataria que se rebeló contra todos los esquemas patriarcales de la Grecia Antigua y logró obtener el respeto de sus contemporáneos así como de la posteridad.

    Atalanta Fugiens

    He aquí,

    LA FUGA DE ATALANTA.

    LOS NUEVOS
    EMBLEMAS


    DE LOS SECRETOS DE LA NATURALEZA
    QUÍMICA,

    Acomodados en parte a los ojos y al intelecto con figuras
    incisas en cobre, con sus epigramas y notas; en parte al
    oído y al recreo del ánimo con unas cincuenta fugas musicales
    a tres voces, dos de las cuales se corresponden para ser cantadas
    en dísticos con una sola melodía, no sin alegría singular para la vista,
    la lectura, la meditación, el pensamiento, el juicio, el canto y el oído.

    Autor

    Michael Maier
    Médico de su Majestad, al Consistorio Imperial.

    OPPENHEIM.

    Impreso por Hieronymus Gallerus,
    con la edición de Johann Theodorus de Bry,
    1618.

    Michael Maier

    EPIGRAMMA AUTHORIS

    Hesperii precium iuvenis tulit impiger horti
    Dante Deá pomum Cypride tergeminum:
    Idque sequens fugientis humo glomeravit adora
    Virginis, hinc tardas contrahit illa moras:
    Mox micat is, micat haec mox ante fugacior Euris,
    Alteratum spargens aurea dona solo,
    Ille morabatur vestigia lenta puellae
    Rursus at haec rursus dat sua terga fugae;
    Tertia donec amans iterârit pondera, cessit
    Victori merces hin ATALANTA suo.
    Hippomenes virtus est sulphuris, illa fugacis
    Mercurii, in cursu femina victa mare est.
    Qui postquam cupido se complectuntur amore
    In fano Cybeles corrigit ira Deam;
    Pelle leonina vindex & vestiit ambos,
    In de rubent posthac corpore, suntque feri.
    Hujus ut exprimeret simulacra simillima cursus
    Voce tibi ternâ dat mea Musa fugæs:
    Una manet simplex pomúmque refert remorans vox,
    Altera sed fugiens, tertia ritè sequens.
    Auribus ista tuis, oculísque Emblemata prostent,
    At ratio arcanas expetat inde notas:
    Sensibus haec objecta tuli, intellectus ut illis
    Illicibus caparet, quae preciosa latent.
    Orbis quic quid opum, vel habet Medicina salutis,
    Omne Leo geminus suppeditare potest.
    Epigrama del autor

    Llevó el inteligente muchacho las tres manzanas del Huerto de las Hespérides que le había regalado la diosa Cipris, y las puso en el suelo ante la carrera de la virgen en fuga para que se demorara recogiéndolas. Ahora brilla ésta, luego ésa, después aquélla, él ha esparcido los áureos dones por el suelo delante de la que va más rápida que los Euros. Así demoró los pasos de la joven, a la que hizo detenerse, y luego reemprender la carrera.

    Cuando el amante hubo repetido tres veces la añagaza, Atalanta se entregó como premio a su vencedor. Hipómenes es la virtud del azufre; ella el mercurio volátil, la hembra vencida en la carrera por el macho. Luego que estos se abrazan por causa del deseo amoroso en el santuario de Cibeles, encienden la ira de la diosa, que para castigarlos viste a ambos con piel de león, por lo que sus cuerpos enrojecen y se vuelven fieras.

    A fin de expresar fielmente las escenas de esta carrera, mi musa os ofrece una fuga a tres voces: una permanece única y corresponde a la voz de las manzanas; la otra, a la que huye, y la tercera, a quien la sigue. Esto es para vuestros oídos, y hay algunos emblemas para que los tengáis ante los ojos, pero de ahí ha de sacar la razón las señales arcanas.

    Estos objetos son llevados a los sentidos para que, utilizados como reclamos, el intelecto recoja las preciosidades recogidas en ellos. La superficie de la tierra tiene toda clase de riquezas, y la medicina posee la de la salud: el león doble puede proporcionarlo todo en abundancia.

    Continúa:
    ________________
    Notas.

    [1] ↑ N. del Ed. La edición de 1687, publicada bajo el título Secretioris Naturæ Secretorum Scrutinium Chymicum, contiene los motes, emblemas y epigramas además de un discurso por cada uno, no así las fugas. El prefacio al lector y los cincuenta discursos se incluirán próximamente.
    [2] ↑ N. del Ed. O, según la versión, de Zeus.

    Referencias.

    -Revista Azogue, José Rodríguez Guerrero
    -The Alchemy Web Site, Atalanta Fugiens
    -http://www.kunstderfuge.com/maier.htm

    Atalanta Fugiens (I - X)

    EMBLEMA I. De Secretis Natura.

    Portavit eum ventus in ventre suo.

    EPIGRAMMA I

    Embryo ventosa Boreæ qui clauditor alvo,
    Vivus in hanc lucem si semel ortus erit;
    Unus is Heroum cunctos superare labores
    Arte, manu, forti corpore, mente, potest.
    Ne tibi sit Cæso, nec abortus inutilis ille,
    Non Agrippa, bono sydere sed genitus.

    Fuga I. in Quarta, infra.



    El viento lo lleva en su vientre.

    EPIGRAMA I

    Si el embrión que está encerrado en el ventoso vientre de Bóreas llega a ser dado a luz vivo, él sólo, con su arte, con su mano, su fuerte cuerpo y su mente, podrá superar todos los trabajos de los Héroes. No sería para vos como un Caeso, ni como un inútil aborto, ni como un Agrippa, sino un nacido bajo buena estrella.

    EMBLEMA II. De Secretis Natura.

    Nutrix eius terra est.

    EPIGRAMMA II

    Romulus hirta lupæ pressisse, sed ubera capræ
    Iupiter, & factis, fertur, adesse fides:
    Quid mirum tenera Sapientum viscera Prolis
    Si ferimus Terram lacte nutrisse suo?
    Parvula si tantas Heroas bestia pavit, Quantus,
    cui Nutrix Terreus Orbis, erit?

    Fuga II. in Quinta, infrà.

    La tierra es su nodriza.

    EPIGRAMA II

    Según parece, Rómulo estrujó las ásperas ubres de una loba y Júpiter las de una cabra. Si se ha dado crédito a estos hechos, ¿qué tiene de extraño que nosotros digamos que la Tierra nutrió con su leche a la tierna Prole de los Sabios? Si tan grandes Héroes se alimentaron de unas simples bestias, ¿cuán grande no será aquél al que sirvió de Nodriza el Orbe Terrestre?

    EMBLEMA III. De Secretis Natura.

    Vade ad mulierem lavantem pannos, tu fac similiter.

    EPIGRAMMA III

    Abdita quisquis amas scrutari dogmata, ne fis
    Deses, in exemplum, quod juvet, omne trahas:
    Anne vides, mulier maculis abstergere pannos
    Ut soleat calidis, quas superaddit, aquis?
    Hanc imitare, tua nec sic frustraheris arte,
    Namque nigri faecem corporis unda lavat.

    Fuga III. in Quarta, infrà.



    Como la mujer lavando los paños, así debéis hacer.

    EPIGRAMMA III

    Vos que gustáis de escrutar los arcanos ocultos, no permanezcáis impávido y tomad como ejemplo todo lo que pueda ayudaros. ¿Acaso no veis que la mujer limpia las manchas de los paños añadiéndoles agua caliente? Imitadla y así no trabajaréis en vano en vuestro arte, pues el agua se lleva la suciedad del cuerpo negro.

    EMBLEMA IV. De Secretis Natura.

    Coniunge fratrem cum sorore & propina illis poculum amoris.

    EPIGRAMMA IV

    Non hominum foret in mundo nunc tanta propago,
    Si fratri coniunx non data prima soror.
    Ergo lubens coniunge duos ab utroque parente
    Progenitos ut sint fœmina masque toro.
    Præbibe nectareo Philotesia pocla liquore
    Utrisque, & fœtus spem generabit amor.

    Fuga IV. in Quarta, suprà.



    Juntad al hermano con la hermana y ofrecedles un filtro de amor.

    EPIGRAMA IV

    No habría en el mundo tanta cantidad de hombres si al hermano no se le hubiese dado su hermana como primera esposa. Por ello, unid de buen grado a dos hijos de los mismos padres, de modo que sean marido y mujer en el lecho. Dadles de beber a ambos un licor nectarino como filtro de amor y engendrarán la esperanza de un hijo.

    EMBLEMA V. De Secretis Natura.

    Appone mulieri super mammas bufonem,
    ut ablactet eum, & moriatur mulier, sitque
    bufo grossus de lacte.


    EPIGRAMMA V

    Fœmineo gelidus ponatur pectore Bufo,
    Instar ut infantis lactea pocla bibat.
    Crescat & in magnum vacuata per ubera tuber,
    & mulier vitam liquerit ægra suam.
    Inde tibi facies medicamem nobile, virus
    Quod fuges humano corde, levetque luem.

    Fuga V. in Quinta, infrà.



    Colocad un sapo sobre los pechos de una mujer para que lo amamante.
    Y que muera la mujer y engorde el sapo con su leche.

    EPIGRAMA V

    Situad un gélido sapo en un pecho femenino, que beba la leche como si fuera un niño. Que crezca y se hinche sobre la ubre vaciada, y la mujer enferma ponga fin a su vida. De ahí haréis una noble medicina que arrancará la ponzoña del corazón humano y detendrá la corrupción.

    EMBLEMA VI. De Secretis Natura.

    Seminate aurum vestrum in terram albam foliatam.

    EPIGRAMMA VI

    Ruricolæ pingui mandant sua semina terræ,
    Cum fuerit rastris hæc foliata suis.
    Philosophi niveos aurum docuere per agros
    Spargere, qui folii se levis instar habent:
    Hoc ut agas, illud bene respice, namque quod aurum
    Germinet, ex tritico videris, ut speculo.

    Fuga VI. in Quarta infrà.



    Sembrad vuestro oro en la tierra blanca foliada.


    EPIGRAMA VI

    Los campesinos arrojan sus semillas a la tierra seminal cuando ha sido foliada por sus azadones. Los Filósofos enseñaron a sembrar el oro en campos níveos que tienen el espesor de una leve hoja. Cuando hagáis esto poned mucha atención, porque veréis que el oro germina de manera similar al trigo.

    EMBLEMA VII. De Secretis Natura.

    Fit pullus à nido volans, qui iterùm cadit in nidum.

    EPIGRAMMA VII

    Rupe cava nidum Jovis Ales struxerat, in quo
    Delituit, pullos enutriitque suos:
    Horum unus levibus voluit se tollere pennis,
    At fuit implumi fratre retentus ave.
    Inde volans redit in nidum, quem liquerat, illis
    Junge capus caudæ, tum nec inanis eris.

    Fuga VII. in 3. feu 10. suprà.



    Suele suceder que el pollo que sale volando del nido, cae de nuevo en él.

    EPIGRAMA VII

    El pájaro de Júpiter construyó su nido en un peñasco hueco donde ocultó y alimentó a sus pollos. Uno de ellos quiso elevarse en el aire con sus leves alas, pero fue detenido por su hermano, ave aún implume. Si no queréis trabajar en vano unidles la cabeza con la cola, y así el volador permanecerá en el nido que había abandonado.

    EMBLEMA VIII. De Secretis Natura.

    Accipe ovum & igneo percute gladio.


    EPIGRAMMA VIII

    Est avis in mundo sublimior omnibus, Ovum
    Cujus ut inquiras, cura sit una tibi.
    Albumen luteum circundat molle vitellum,
    Ignito (ceu mos) cautus id ense petas:
    Vulcano Mars addat opem: pullaster & inde
    Exortus, ferri victor & ignis erit.

    Fuga VIII. in 8. suprà.



    Tomad el huevo y golpeadlo con la espada de fuego.



    EPIGRAMA VIII

    Hay un ave en el mundo superior a todas, preocupaos sólo de encontrar su huevo aquél donde la tierra clara circunda a la yema amarilla. Atacadlo hábilmente con una espada ardiente: que Marte ayude a Vulcano: El pollo que saldrá de allí será vencedor del hierro y del fuego.

    EMBLEMA IX. De Secretis Natura.

    Arborem cum sene conclude in rorida domo, & comedens de fructu ejus fiet juvenis.


    EPIGRAMMA IX

    Arbor inest hortis Sophiæ dans aurea mala,
    Hæc tibi cum nostro sit capienda sene;
    Inge domo vitrea claudantur, roreque plena,
    & sine per multos hæc duo juncta dies:
    Tum fructu (mirum!) satiabitur arboris ille
    Ut fiat iuvenis qui fuit ante senex.

    Fuga IX. in 5. suprà.



    Encerrad un anciano con un árbol en una casa
    cubierta de rocío y comiendo de su fruto se tornará joven.


    EPIGRAMA IX

    Hay en el huerto de la Filosofía un árbol que da manzanas de oro, cogedlo junto a nuestro anciano, encerrad a ambos en una casa de cristal llena de rocío y dejadlos así durante muchos días. Entonces él, que antes era viejo, se saciará con el fruto del árbol hasta que (¡maravilla!) se vuelva joven.

    EMBLEMA X. De Secretis Natura.

    Da ignem igni, Mercurium Mercurio, & sufficit tibi.

    EPIGRAMMA X

    Machina pendet ab hac mundi connexa catena
    Tota, Suo Quod Par Gaudeat Omne Pari:
    Mercurius sic mercurio, sic jungitur igni
    Ignis & hac arti sit data meta tuæ.
    Hermetem Vulcanus agit, set penniger Hermes,
    Cynthia, se solvit, te sed, Apollo, soror.

    Fuga X. in 2. infrà.



    Dad fuego al fuego, mercurio al mercurio, con eso os bastará.


    EPIGRAMA X

    Todo el engranaje del mundo depende de esta cadena: que todo lo que es igual se regocija con su igual. Así que únase a Mercurio con Mercurio, al fuego con el fuego, y sea esta dada a vuestro arte. Vulcano pone en movimiento a Hermes, pero el alígero Hermes, ¡oh, Cintia!, os libera, en tanto que a vos, Apolo, vuestra hermana.

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    Atalanta Fugiens (XLI - L)

    EMBLEMA XLI. De Secretis Natura.

    Adonis ab apro occiditur, cui Venus accurrens tinxit Rosas sanguine.

    EPIGRAMMA XLI

    Ex patre, Myrrha, suo pulchrum suscepit Adonim,
    Delitias Cypriæ, quem nece stravit aper.
    Accurrit Venus & pede læsa cruore ruborem
    Contulit ipsa rosæ, quæ prius alba fuit.
    Flet Dea (flent Syri, luctus communis in orbe est)
    Illum lactucis mollibus & posuit.

    Fuga XLI. in 3. infrà. retrograda existente simplici feu Basi.



    Venus tiñó las rosas con su sangre mientras acudía junto a Adonis, muerto por el jabalí.

    EPIGRAMA XLI

    Mirra concibió de su propio padre al hermoso Adonis, delicia de la Chipriota, al que un jabalí dio violenta muerte. Acudió Venus e, hiriéndose un pie, tiñó con su sangre la rosa que antes fue blanca. Llora la diosa (lloran los sirios, hay luto general en el orbe) y le ha enterrado entre tiernas lechugas.

    EMBLEMA XLII. De Secretis Natura.

    In Chymicis versanti Natura, Ratio, Experientia & Lectio,
    fint Dux, scipio, perspicilia & lampas.

    EPIGRAMMA XLII

    Dux Natura tibi, tuque arte pedissequus illi
    Esto lubens, erras, ni comes ipsa viæ est
    Det ratio scipionis opem, Experientia firmet
    Lumina, quo possit cernere posta procul.
    Lectio sit lampas tenebris dilucida, rerum
    Verborumque strues providus ut caveas.

    Fuga XLII. in 4. suprà. Contrapunčtum.



    Sean la Naturaleza, la Razón, la Experiencia y la Lectura,
    guía, bastón, lentes y lámpara para el que quiera aprender la química.

    EPIGRAMA XLII

    Que la Naturaleza os guíe, y vos seguidla en vuestro arte, porque erraréis si no es la compañera de vuestro camino. Que la Razón os sirva de cayado, y la Experiencia os asegure las luces para que con ella podáis ver las cosas lejanas. Sea la Lectura la lámpara que despeje las tinieblas para que os guardéis, prudente, del amontonamiento de cosas y palabras.

    EMBLEMA XLIII. De Secretis Natura.

    Audi loquacem vulturem, qui neutiquam te decipit.

    EPIGRAMMA XLIII

    Montis in excelso consistit vertice vultur
    Assidue clamans; Albus ego atque niger,
    Citrinus, rubeusque feror, nil mentior. Idem est
    Corvus, quin pennis absque volare solet
    Nocte tenebrosa mediaque in luce diei,
    Namque artis caput est ille vel iste tuæ.

    Fuga XLIII. in 5. feu 12. infrà. Contrapunčtum.



    Escuchad lo que os dice el buitre, que de ninguna forma os engaña.

    EPIGRAMA XLIII

    En lo alto del monte está el buitre exclamando sin cesar: se dice que soy blanco y negro, amarillo y rojo, y no es mentira. Lo mismo le pasa a el cuervo, que suele volar sin plumas. Así pues, en la noche tenebrosa y a la luz del día, éste y aquél son el elemento principal de vuestro arte.

    EMBLEMA XLIV. De Secretis Natura.

    Dolo Typhon Osyridem trucidat, artúsque illius
    Hinc inde dissipat, sed hos collegit Isis inclyta.

    EPIGRAMMA XLIV

    Syria Adonidem habet, Dionysum Græcia, Osirim
    Ægyptus, qui sunt nil nisi Sol Sophiæ:
    Isis adest soror & conjunx ac mater Osiris,
    Cujus membra Typhon dissecat, illa ligat.
    Defluit at pudibunda mari pars, sparsa per undas,
    Sulphur enim, Sulphur quod generavit, abest.

    Fuga XLIV. in 5. feu 12. suprà. Basi sola proportione existente.



    Tifón despedaza a traición a Osiris y dispersa
    sus miembros aquí y allá, pero la ínclita Isis los ha reunido.

    EPIGRAMA XLIV

    Siria tiene a Adonis, Grecia a Dionisio, Egipto a Osiris, que no son sino el Sol de la Sabiduría. Está también Isis, hermana, esposa y madre de Osiris, que junta los miembros de aquél que Tifón cercenó. Pero el miembro viril ha caído al mar y está perdido entre las olas, pues el azufre, lo que el azufre ha engendrado, está ausente.

    EMBLEMA XLV. De Secretis Natura.

    Sol & ejus umbra persiciunt opus.

    EPIGRAMMA XLV

    Sol, fax clara poli, non corpora densa penetrat,
    Hinc illi adversis partibus umbra manet:
    Vilior hæc rebus quamvis est omnibus, usu
    Attamen Astronomis commoda multa tulit.
    Plura Sophis sed dona dedit Sol, ejus & umbra,
    Auriferæ quoniam perficit artis opus.

    Fuga XLV. in 3. sup. vertendo Bas. & incip. ab initio in clave d.



    El sol y su sombra llevan a buen término la obra.

    EPIGRAMA XLV

    El sol, clara antorcha de la bóveda celeste, no penetra los cuerpos densos; por eso en las partes que le dan la espalda permanece la sombra. Y aunque esta es la más vil de todas las cosas su uso no tiene mucha utilidad para los astrónomos. Pero el sol ha otorgado muchos dones a los filósofos, y su sombra, porque permite finalizar la obra de arte de fabricar oro.

    EMBLEMA XLVI. De Secretis Natura.

    Aquilæ duæ, una ab ortu, altera ab occasu conveniunt.

    EPIGRAMMA XLVI

    Jupiter e Delphis aquilas misisse gemellas
    Fertur ad Eoas Occiduasque plagas.
    Dum medium explorare locum desiderat Orbis,
    (Fama ut habet) Delphos hæ rediere simul.
    Ast illæ lapides bini sunt, unus ab ortu,
    Alter ab occasu, qui bene conveniunt.

    Fuga XLVI. Reciproca.



    Acuden a reunirse dos águilas, una proviene del orto y la otra del ocaso.

    EPIGRAMA XLVI

    Se cuenta que Júpiter, queriendo determinar el centro exacto del mundo, envió desde Delfos dos águilas gemelas hacia las regiones de oriente y occidente. Según la tradición éstas volvieron a Delfos simultáneamente. Así pues, hay dos piedras gemelas que simpatizan perfectamente; una procede del orto, la otra del ocaso.

    EMBLEMA XLVII. De Secretis Natura.

    Lupus ab Oriente & Canis ab Occidente venientes te invicem momorderunt.

    EPIGRAMMA XLVII

    Hinc, ubi Sol oritur, Lupus advenit, ast ubi Ponto
    Mergitur, inde canis, qui duo bile tument.
    Hunc is , & hic illum, stimulante furore momordit,
    & rabidus rictu visus uterque fuit.
    Sunt gemini hi lapides, gratis qui dantur ubique
    Omnibus atque omni tempore, quos teneas.

    Fuga XLVII. in 8. duplici suprà.



    Un lobo que venía de oriente y un perro de occidente se mordieron uno a otro.

    EPIGRAMA XLVII

    Del lugar por donde el sol sale un lobo viene, y del lugar por donde se hunde un perro, ambos hierven de ira. Excitados por la furia se enzarzaron con rabia al verse mordisqueándose mutuamente. Estos dos son piedras hermanas que se dan gratuitamente en todas partes, en todo tiempo y a todos. Debéis conocerlas.

    EMBLEMA XLVIII. De Secretis Natura.

    Rex ab aquis potatis morbum, à medicis curatus sanitatem obtinet.

    EPIGRAMMA XLVIII

    Divitis populisque potens Rex fontis amavit,
    Por, ari a servis quas sibi poscit, aquas.
    Has bibit & rebibit, venas mox inde repletus
    Discolor a claris suscipitur medicis;
    A quibus ut purgatus erat, sudoribus, alvo,
    Oreque, mox tincta est utraque mala rosis.

    Fuga XLVIII. in 5. feu 12. suprà. vertendo simplicem. [ac inirio].



    El rey enfermo que es cuidado por los médicos,
    obtiene la salud gracias a la ingestión de unas aguas.

    EPIGRAMA XLVIII

    Un rey poderoso en riqueza y pueblos deseó beber las aguas de una fuente, e hizo que se la trajeran sus sirvientes. Las bebió y volvió e beber y, llenas sus venas de ellas, perdió el color, siendo entonces cuidado por ilustres médicos. Habiendo sido purgado por ellos con sudores y por el vientre y la boca, ambas mejillas se le tiñeron de nuevo de rojo.

    EMBLEMA XLIX. De Secretis Natura.

    Infans Philofophicus tres agnoscit patres, ut Orion.

    EPIGRAMMA XLIX

    Fabula narratur, Phœbus, Vulcanus & Hermes
    In pellem bubulam semina quod suerint;
    Tresque Patres furint magni simul Orionis:
    Quin Sobolem Sophiæ sic tripatrem esse ferunt:
    Sol etenim primus, Vulcanus at esse secundus
    Dicitur, huic præstans tertius arte pater.

    Fuga XLIX. in 5. suprà. vertendo Basin feu fugientem vocem &
    incipiendo ab initio in d. fic vertendo simplicem & incipiendo in fineg.



    El hijo de la filosofía reconoce tres padres, como Orión.

    EPIGRAMA XLIX

    Cuenta la fábula que Hermes, Vulcano y Febo vertieron su semen en una piel de vaca, y los tres fueron al tiempo los padres del gran Orión. Del mismo modo, dicen que la prole de la sabiduría tiene también tres padres. Se dice que el Sol es el primero, Vulcano el segundo, y el tercer padre es el que sobresale en el arte.

    EMBLEMA L. De Secretis Natura.

    Draco mulierem, & hæc illum interimit, simulque sanguine perfunduntur.

    EPIGRAMMA L

    Alta venenoso fodiatur tumba Draconi,
    Cui mulier nexu sit bene vincta suo:
    Ille maritalis dum carpit gaudia lecti,
    Hæc moritur, cum qua sit Draco tectus humo.
    Illius hinc corpus morti datur, atque cruore
    Tingitur: Hæc operis semita vera tui est.

    Fuga L. in 3. feu 10. infrà.



    El Dragón y la mujer se han dado mutua muerte, y se empapan en sangre simultáneamente.

    EPIGRAMA L

    Cavad una profunda tumba para el Dragón venenoso, en cuyo abrazo esté bien apretada una mujer. Mientras él recoge los placeres del lecho nupcial, que ella muera, y que el Dragón sea enterrado con ella en el suelo. Así se da su cuerpo a la muerte y se tiñe de sangre. Ésta es la verdadera senda para tu obra.

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    Atalanta Fugiens (XXXI - XL)

    EMBLEMA XXXI. De Secretis Natura.

    Rex natans in mari, clamans altâ voce: Qui me eripiet, ingens præmium habebit.

    EPIGRAMMA XXXI

    Rex Diadema caput cui prægravat, æquore vasto
    Innatat, atque altis vocibus usus ait.
    Cur non fertis opem? Cur non acurritis omnes,
    Quos ereptus aquis forte beare queo?
    In mea, si sapitis, me regna reducite, nec vos
    Pauperies premet aut corporis ulla lues.

    Fuga XXXI. in 4. suprà.



    Un rey nadando en el mar grita en voz alta:
    Quien me saque obtendrá un gran premio.

    EPIGRAMA XXXI

    Un rey nada en el vasto mar, y agobiado por el peso de la corona en su cabeza grita en voz alta: ¿Por qué no me ayudáis? ¿Porqué no acudís todos, siendo así que puedo enriquecer a quien me saque del agua? Devolvedme a mi reino si sabéis, y no os oprimirá la pobreza ni ninguna calamidad del cuerpo.

    EMBLEMA XXXII. De Secretis Natura.

    Corallus sub aquis ut crescit & ære induratur, sic lapis.

    EPIGRAMMA XXXII

    Planta maris vegetans Siculi sub fluctibus unda
    Ramos sub tepidis multiplicavit aquis.
    Illa, Corallus, habet nomen sibi durior exit,
    Cum Boreas rigido mittit ab exe gelu.
    Fit lapis, & rubeum multa cum fronte colorem
    Possides. hæc Phisicæ est apta figura Petræ.

    Fuga XXXII. in 5. suprà.



    La piedra es análoga al coral, que crece bajo las aguas y se endurece al aire.

    EPIGRAMA XXXII

    Una planta que crece bajo la superficie del mar sículo ha multiplicado sus ramas en las tibias aguas. Coral es su nombre, y sale más duro cuando el Bóreas sopla desde el helado extremo del norte. Se torna en piedra con muchas ramificaciones, y posee un color rojizo. Es una imagen adecuada de la Piedra de los Filósofos.

    EMBLEMA XXXIII. De Secretis Natura.

    Hermaphroditus mortuo similis, in tenebris jacens, igne indiget.

    EPIGRAMMA XXXIII

    Ille biceps gemini sexus, en funeris instar
    Apparet, postquam est humiditatis inops:
    Nocte tenebrosa si conditur, indiget igne,
    Hunc illi præstes, & modo vita redit.
    Omnis in igne latet lapidis vis, omnis in auro
    Sulfuris, argento Mercurii vigor est.

    Fuga XXXIII. in 5. infra.



    El Hermafrodito parece muerto, yaciendo en las tinieblas, necesita fuego.

    EPIGRAMA XXXIII

    El ser bicéfalo y de doble sexo aparece como un cadáver cuando está falto de humedad. Si se produce en la noche tenebrosa necesita del fuego. Dádselo y así revivirá en seguida. Toda la fuerza de la piedra está latente en el fuego, todo el vigor del azufre en el oro, el del mercurio en la plata.

    EMBLEMA XXXIV. De Secretis Natura.

    In balneis concipitur, & in ære nascitur, rubeus vero factus graditur super aquas.

    EPIGRAMMA XXXIV

    Balnea conceptu pueri, natalibus ær
    Splendet & hinc rubeus sub pede cernit aquas.
    Fitque super montana cacumina candidus ille
    Qui remanet doctis unica cura viris.
    Est lapis & non est, cœli quod nobile Donun,
    Dante Deo fœlix, si quis habebit, erit.

    Fuga XXXIV. in 8. infrà.



    Es concebido en los baños y nace en el aire, pero cuando se vuelve rojo camina sobre las aguas.

    EPIGRAMA XXXIV

    El niño se concibe en el baño, nace en el aire brillante y, cuando es rojo, ve las aguas bajo sus pies. Sobre la cima de la montaña se muestra radiante aquel que debe ser la única preocupación de los doctos varones. Es piedra y no lo es, y será afortunado quien la tenga, si Dios le concede ese noble don del cielo.

    EMBLEMA XXXV. De Secretis Natura.

    Ceres Triptolemum, Thetis Achillem, ut sub egne morari assue secit, sic artifex lapidem.

    EPIGRAMMA XXXV

    Respice Triptolemum, durunque in prælio Achillem,
    Matre docente, æstus ut didicere graves.
    Illum Diva Ceres,Thetis hunc durabat in igne
    Noctu, lacte ferens ubera plena die.
    Haud secus assuescat medicina beata Sophorum,
    Quam puer ad mammas, ut aucat igne frui.

    Fuga XXXV. in 7. suprà.



    Ceres acostumbró a Triptolemo a permanecer en el fuego,
    lo mismo que Tetis a Aquiles. Obraron como los artífices de la piedra.

    EPIGRAMA XXXV

    Considerad que Triptolemo y Aquiles, el duro en el combate, aprendieron a soportar graves ardores por medio de las enseñanzas de sus madres. A aquél la divina Ceres, a éste Tetis les mantenía en el fuego por la noche, dándoles los pechos llenos de leche durante el día. No de otro modo se trabaja la bienaventurada medicina de los sabios a fin de que sea capaz de disfrutar del fuego como un niño de los pechos de la madre.

    EMBLEMA XXXVI. De Secretis Natura.

    La Piedra, esto es, el Mercurio, ha caído a la tierra, ha subido a los montes, habita en el aire y se nutre en el río.

    EPIGRAMMA XXXVI

    Vile recrementun fertur Lapis atque jacere
    Forte viis, sibi ut hinc dives inopsque parent.
    Montibus in summis alii statuere, per auras
    Æris, at pasci per fluvios alii.
    Omnia vera suo sunt sensu, postulo sed te
    Munera montanis quærere tanta locis.

    Fuga XXXVI. in 7. infrà.



    Lapis projectus est in terras, & in montibus exaltatus,
    & in ære habitat, & in flumine pascitur, id est, Mercurius.

    EPIGRAMA XXXVI

    Se dice que la Piedra es un deshecho vil, que yace tirada en los caminos y que la tiene tanto el pobre como el rico. Otros piensan que está en lo alto de los montes, entre las brisas del aire, o que se nutre de los ríos. Todo esto es verdad en cierto modo, pero os advierto que busquéis tan gran tesoro en lugares montañosos.

    EMBLEMA XXXVII. De Secretis Natura.

    Tria sufficiunt ad magisterium, fumus albus,
    hoc est aqua, leo viridis, id est æs Hermetis, & aqua fœtida.

    EPIGRAMMA XXXVII

    Terna magisterii sunt semina, fœtida Lympha,
    Et niveus vapor, ac pelle Leo viridi:
    Unda parens peperit, restant quæ elementa, Sophisque,
    Ut lapidem faciant, ultima primaque ea est.
    Æs Hermetis at est viridis Leo, petraque nota
    Librorum capitulis, Fumus & albus aqua.

    Fuga XXXVII. in 8. suprà.



    Tres cosas bastan en el magisterio: humo blanco,
    esto es, agua; león verde, es decir, metal de Hermes, y agua fétida.

    EPIGRAMA XXXVII

    Tres son las bases del magisterio: agua fétida, vapor níveo y león de piel verde. El agua, como madre, pare y produce los otros elementos, y es la primera cosa y la última para que los sabios hagan la piedra. El león verde es el metal de Hermes; y la piedra conocida por los capítulos de los libros es el humo blanco y el agua.

    EMBLEMA XXXVIII. De Secretis Natura.

    Rebis, ut Hermaphroditus, nascitur ex duobus montibus, Mercurii & Veneris.

    EPIGRAMMA XXXVIII

    Rem geminam Rebis veteres dixere, quod uno
    Corpore sit mas hæc fœminaque, Androgyna.
    Natus enim binis in montibus Hermaphroditus
    Dicitur, Hermetiquem tulit alma Venus.
    Ancipitem sexum ne spernas, nam tibi Regem
    Mas idem, mulierque una eademque dabit.

    Fuga XXXVIII. in 7. suprà.



    Rebis, como hermafrodito, nace de dos montes: el de Mercurio y el de Venus.

    EPIGRAMA XXXVIII

    Los antiguos llamaron Rebis a una cosa compuesta de dos, y Andrógino a lo que en un solo cuerpo es macho y hembra. En dos montes nació Hermafrodito, el que la nutricia Venus dió a Hermes. No despreciéis su doble sexo, ya que él, que es al mismo tiempo macho y hembra, os dará al rey.

    EMBLEMA XXXIX. De Secretis Natura.

    Oedypus Sphynge superata & trucidato Lajo patre matrem ducit in uxorem.

    EPIGRAMMA XXXIX

    Sphingem ænigmatico Thebis sermone timendan
    Oedypus ad propiam torferat arte necem:
    Quæsitum est cui mane pedes sint bis duo, luce
    Sed media bini, tres ubi vesper adest.
    Victor abhinc Lajum nolentem cedere cædit,
    Ducit & uxorem quæ sibi mater erat.

    Fuga XXXIX. in 3. feu 10. supra.



    Vencida la Esfinge y asesinado su padre Layo, Edipo se casa con su madre.

    EPIGRAMA XXXIX

    Con su arte, Edipo había lanzado a la muerte a la Esfinge, que era temida por los tebanos a causa de su enigma. Ella le había preguntado quién es el que tiene cuatro pies por la mañana, dos al mediodía y tres a la caída de la tarde. El vencedor mató a Layo, que no quiso ceder el paso, y desposó a la que era su propia madre.

    EMBLEMA XL. De Secretis Natura.

    Ex duabus aquis, fac unam, & erit aqua sanctitatis.

    EPIGRAMMA XL

    Sunt bini liquido salientes gurgite fontes,
    Hinc Pueri calidam suggerit unus aquam:
    Alter habet gelidam, que Virginis Unda vocatur,
    Hanc illi jungas, sint aquæ ut una duæ:
    Rivus & hic mixtas vires utriusque tenebit,
    Ceu Jovis Hammonis fons calet atque riget.

    Fuga XL. in 6. infrà.



    De las dos aguas haz una, y será un agua de santidad.

    EPIGRAMA XL

    Hay dos fuentes de las que manan chorros de agua. Una, la del niño, arroja agua caliente; la otra, que se llama agua de la virgen, la tiene fría. Mezcla estas dos aguas de modo que sean una. El arroyo resultante tendrá las virtudes mezcladas de una y otra, como la fuente de Júpiter y Ammón, que al mismo tiempo es cálida y fría.

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